Cirugía de Cataratas

Una catarata consiste en la opacificación, lenta o súbita, del “cristalino” del ojo.

 El cristalino es la lente natural que todos tenemos dentro del ojo, la cual nos permite enfocar de manera correcta las imágenes en el plano de la retina.

¿Qué causa las cataratas y quienes padecen cataratas?

Las cataratas aparecen con la edad. Durante las primeras décadas de la vida, el cristalino se mantiene transparente debido a la organización única de sus proteínas. Estas se encuentran acomodadas de tal manera que permiten el paso sin cambio de la luz. Sin embargo, con el paso del tiempo, esta disposición especial va cambiando y se van generando “acúmulos” o “aglutinamientos” de las proteínas. Al perderse el acomodo exacto de las proteínas, se van generando puntos opacos en el cristalino que poco a poco van impidiendo el paso de la luz. A esto es a lo que se llama “catarata”. Con el tiempo, estos puntos opacos pueden ir creciendo haciendo cada vez más difícil ver.

Es importante aclarar que existen muchos tipos de cataratas. La más común es la relacionada a la edad. Sin embargo, pacientes jóvenes también pueden padecer catarata. Una de las causas más comunes son las enfermedades metabólicas como la Diabetes. En este caso, la azúcar alta en el cuerpo va generando el acúmulo de sustancias nocivas como el sorbitol y los productos de la glicación avanzada los cuales afectan al cristalino haciendo que se opaque de manera prematura. Otra causa de cataratas serían los golpes directos al ojo, descargas eléctricas y la ingestión crónica de algunos medicamentos como los esteroides, las estatinas (medicamentos para disminuir el colesterol) y algunos hipotensores arteriales.​

Otros factores de riesgo para padecer cataratas en edades más tempranas incluyen la hipertensión arterial, obesidad, tabaquismo, radiación ultravioleta, cirugías previas en los ojos, terapia de reemplazo hormonal (menopausia), alcoholismo, miopía alta e historia familiar de cataratas. Por último, existen causas congénitas de catarata (es decir se nacen con ellas). En este caso al bebe se le nota un reflejo blanco en la pupila. A pesar de que no todas las cataratas congénitas se operan o requieren tratamiento, es importante que ante esta situación el bebé sea valorado inmediatamente por el oftalmólogo. Ya que esta entidad puede ser fácilmente confundida con enfermedades más serias de retina que requiera tratamiento inmediato.

¿Cuáles son los síntomas de una Catarata?

Los síntomas pueden ser muy sutiles en un inicio. Los pacientes pueden notar deslumbramientos por las noches y las luces de los focos de la casa o los faros de los automóviles comenzarán a notarse como “estrellas” o con “halos”. La luz del sol también se notará más brillante de lo normal. Posteriormente la visión se pondrá “borrosa”. Algo así como ver a través de un vidrio sucio o como cuando hay neblina. Los colores se verán más “opacos” de lo normal y poco a poco la visión se irá deteriorando, si no se aplica un tratamiento.

Ahora, no todos los pacientes notarán los mismos síntomas o con la misma magnitud. Dependiendo del tipo de catarata, el paciente puede incluso no notar ningún cambio en su visión hasta que la catarata esté muy avanzada. O puede tener una afectación importante de su visión desde etapas muy tempranas. La vigilancia y la revisión frecuente es la mejor forma de diagnosticar una catarata de manera temprana.

¿Cómo se tratan las Cataratas?

Cuando los síntomas comiencen es posible mejorar la visión cambiando la graduación de los lentes, usando bifocales más potentes, usando lupas de magnificación, incluso si mejoramos las condiciones con las que leemos (usando luz adecuada por ejemplo). Sin embargo, conforme la catarata avance, estas ayudas dejarán de ser efectivas y la visión se irá deteriorando poco a poco. Hasta el momento no existe tratamiento vía oral o en gotas que haya demostrado de forma definitiva que prevenga o disminuya el ritmo de progresión de una catarata. Aunque hay varios medicamentos en estudio con este fin.

Una vez desarrollada una catarata que sea visualmente debilitante, el único tratamiento efectivo es a través de una cirugía. Esta puede realizarse de varias formas. La técnica más utilizada es la de facoemulsificación.

¿En qué consiste una cirugía de catarata?

La técnica quirúrgica más utilizada para eliminar una catarata se llama facoemulsificación. Esta consiste en eliminar el cristalino opaco mediante el uso de ultrasonido, con movimientos oscilatorios rápidos (punta ozil) o con ayuda de láseres especiales (llamados de femtosegundo). Lo más importante es la evaluación inicial del paciente en el consultorio. En esta consulta se determinará el grado de avance o “madurez” que tenga la catarata y se determinará cuál es la mejor manera de eliminarla. Para esto, el médico oftalmólogo realizará un estudio oftalmológico completo que incluye la determinación de la visión, la graduación, la presión intraocular y un estudio bajo dilatación pupilar. Este último es sumamente importante porque es la única forma de valorar la catarata en su totalidad, al mismo tiempo que se puede intentar explorar la retina.

Posteriormente se realiza un estudio de ultrasonido ocular con el fin de determinar las dimensiones y la graduación del lente intraocular. Una vez eliminada la catarata, la luz pierde la capacidad de converger en la retina. Para suplir esta función que se pierde con la cirugía, el cirujano coloca un lente intraocular. Este lente es una especia de cristalino artificial que ayuda a re-enfocar las imágenes de forma correcta en la retina, con el fin de que las imágenes sean nítidas nuevamente. A pesar de que en la mayoría de las veces esto se logra sin problema, existen algunas ocasiones en donde no se puede colocar. En este caso, también se puede rehabilitar el ojo mediante un lente de cámara anterior o con un lente de contacto común y corriente. 

Dato curioso: El lente intraocular es definitivo, no se quita nunca, no se siente dentro del ojo, no hay necesidad de cambiarlo.

Durante la cirugía, el cirujano realiza incisiones muy pequeñas en la córnea (la lente transparente de hasta adelante del ojo) de aproximadamente 2.2 a 3.2mm. Por ahí se introducen instrumentos especiales muy pequeños con los que corta la cápsula que envuelve al cristalino y mediante ultrasonido o láser se emulsifica y aspira. Al final sólo queda la “bolsita” o cápsula que lo envuelve y ahí mismo se coloca el lente intraocular. Para terminar se suturan las heridas y se da por terminada la cirugía. Este procedimiento se puede realizar con cualquier tipo de anestesia. Desde anestesia general hasta anestesia tópica en gotas. El oftalmólogo determinará durante la evaluación inicial cuál es el tipo de anestesia más adecuado.

 

¿Qué voy a sentir después de la cirugía de catarata?

Esto depende de las circunstancias en las que se realizó la cirugía, la enfermedad de base, la técnica quirúrgica y la existencia de complicaciones durante la cirugía. Por lo general, los pacientes salen con un parque el cual pueden retirar inmediatamente al llegar a su casa. La visión durante la primera hora puede variar de muy borrosa a normal. Los pacientes a veces refieren sensación de “arenillas” dentro del ojo y lagrimeo. En muy pocas ocasiones los pacientes tienen dolor o ardor después de la cirugía. Sin embargo esta es fácilmente controlada con analgésicos orales o con medicamentos tópicos (gotas).

Las incisiones se realizan a través de la córnea, la cual no tiene vasos sanguíneos. Por lo que no se espera sangrado alguno. Sin embargo, en pacientes que usan lentes de contacto durante mucho tiempo pueden existir vasos de reciente formación y producir un derrame. Dependiendo de la anestesia utilizada, los párpados pueden sentirse pesados y adormecidos durante algunas horas a algunos días posteriores a la cirugía. Estos poco a poco irán normalizándose.

¿Cuáles son las principales complicaciones de la cirugía de catarata?

A pesar de ser uno de los procedimientos quirúrgicos más seguros en el mundo (y por mucho de los más realizados), se pueden presentar situaciones imprevistas o inherentes al mismo procedimiento. A continuación describiremos las más comunes y otras no tan comunes. Para una lista completa pregúntele a su oftalmólogo de cabecera:

  1. Infección: Como cualquier otro procedimiento en donde se abran los tejidos, las misma bacterias de la superficie ocular pueden ganar acceso al espacio intraocular y generar una infección severa llamada Endoftalmitis. Por lo general, se indican antibióticos tópicos durante el postoperatorio para tratar de evitar esta posibilidad. En caso de presentarse puede ser necesario la aplicación de antibióticos directamente dentro del ojo para su control.
    2. Ruptura de la capsula: Parte de la rehabilitación visual consiste en dejar in lente intraocular dentro de la cápsula que envuelve al cristalino. Este es un tejido sumamente delgado y se corre el riesgo de romperse durante la cirugía. Si esto sucede, no se podrá colocar la lente intraocular. En este caso, la lente se colocará en otro lugar o se realizará la rehabilitación visual mediante un lente de contacto.
    3. Queratopatía bullosa pseudofaca: Esto ocurre cuando las células que recubren la córnea por dentro del ojo se lesiones durante la cirugía de catarata. A pesar de que es algo sumamente raro, la misma presión que ejercen los tejidos o el colocar la lente intraocular puede lesionar estas estructuras. Si esto sucede, la córnea se hincha, se opaca y en algunas ocasiones genera dolor. Para prever esta posibilidad, el oftalmólogo realizará un estudio preoperatorio previo llamado microscopía especular. En este estudio se valorará la salud de estas células y su cantidad. De existir la posibilidad de que esto ocurra es probable que no se realice la facoemulsificación y se elimine la catarata por algún otro medio.
    4. Sangrados: Complicaciones sumamente rara. Pero en pacientes diabéticos, con enfermedades inflamatorias oculares o miopes muy altos puede existir sangrados del iris durante el postoperatorio. Dependiendo de la severidad, estos requerirán tratamiento ya sea tópico (con gotas) o quirúrgico.
    5. Desprendimiento de retina: Es una complicación sumamente rara. Menos del 0.3% de los pacientes que se operan de una catarata pueden presentar también un desprendimiento de retina durante el postoperatorio. Para prevenir esto es muy importante el estudio bajo dilatación pupilar y las consultas de seguimiento después de la cirugía. En caso de sospecharse o confirmarse un desprendimiento de retina, el tratamiento será dese la aplicación de laser en el consultorio hasta una nueva intervención quirúrgica.